lunes, 15 de noviembre de 2021

LA DÉCADA INFAME (1930-1943)

 

LA DÉCADA INFAME (1930-1943) CRISIS DEL MODELO AGRO EXPORTADOR Y LA RESTAURACIÓN DE LA OLIGÁRQUIA

 

El 6 de septiembre de 1930 se inicia un período marcado por la irrupción del autoritarismo. El golpe de Estado, que derroca al presidente Hipólito Yrigoyen, inaugura en la historia argentina un período de irrupciones permanente a la continuidad democrática. Este golpe significó el retorno a las viejas prácticas del fraude electoral, a la corrupción y a los negociados. El golpe de 1930 permitió que la elite conservadora recuperará el poder. Entre 1930 al 1943 controlaron los destinos políticos del país, gracias a la proscripción del radicalismo y a través de la aplicación del fraude electoral. El retorno a las practicas del fraude partió de la idea de la clase dirigente acerca de una supuesta incapacidad de la mayoría de la población para elegir correctamente a sus gobernantes. Por eso sus beneficiaries lo llamaron “fraude patriótico”: sostenían que por medio de este recurso procuraban salvar a la patria evitando el retorno al poder del radicalismo. En realidad, con este argumento buscaban dar apoyo a la exclusión política de la mayoría populares. Por esta razón este período de la historia argentina es conocido con el nombre de Década Infame.

 Las principales características de este periodo son:

·         La ausencia de la participación popular.

·         La persecución a la oposición, por ejemplo, los grupos nacionalistas que apoyaron a Uriburu crearon la "Legión Cívica", cuerpo paramilitar que llegó a contar con miles de hombres. Esta organización, imitando a los grupos armados partidarios de Mussolini y de Hitler, intervino en la represión política y sindical desarrollada durante el gobierno de Uriburu.

·         La tortura a los detenidos políticos.

·         La proliferación de los negociados.

·         En medio de trampas y hechos de violencia, durante la sucesión de gobiernos conservadores de la década, el fraude cobró dimensiones escandalosas. Se secuestraban libretas, se agredía o expulsaba a los fiscales de la oposición, se falsificaban las actas, se sustituían las urnas, se instaba a los ciudadanos a retirarse con el argumento de que ya habían votado. Otra maniobra muy utilizada fue la de hacer votar “hasta a los muertos", es decir, dar validez al voto ilegítimo utilizando las libretas de personas ya fallecidas.

 

En Argentina, se observa en la población un creciente descreimiento en la democracia y en sus instituciones. Al igual que en Europa ciertos sectores políticos y de las Fuerzas Armadas vieron con desconfianza al sistema democrático porque creían que no sería capaz de contener a la sociedad y mantener el orden. Las elecciones de 1931 y de 1937 estuvieron signadas por toda clase de irregularidades. En los comicios de 1931, vetados sus candidatos, los radicales directamente se abstuvieron de participar. En 1937 los resultados se cambiaron en el correo.

Los presidentes que se sucedieron a lo largo de este período fueron:

·         Gral. José Félix Uriburu (1930-1932)

·         Gral. Agustín P. Justo (1931- 1938)

·         Roberto M. Ortiz (1938-1940)

·         Ramón S. Castillo (1940-1943)

La sucesión de gobiernos civiles y militares (a partir de 1930) llevó a un camino complejo en el desarrollo de la historia nacional. Los enfrentamientos, las divisiones y las tensiones pasaron a ser corrientes en el manejo de la política argentina. El pensamiento autoritario se impone y claramente podemos observarlo a través de la Proclama del General Uriburu al pueblo en el momento del Golpe de Estado.

Proclama de Uriburu (redactada por el poeta Lugones) en 1930

"El Ejército y la Armada de la Patria, respondiendo al calor unánime del
pueblo de la Nación y a los propósitos perentorios que nos impone el
deber de argentinos en esta hora solemne para el destino del país, han
resuelto levantar su bandera para intimar a los hombres que han
traicionado en el gobierno la confianza del pueblo y de la República el
abandono inmediato de los cargos, que ya no ejercen para el bien común,
sino para el logro de sus apetitos personales.  Les notificamos
categóricamente que ya no cuentan con el apoyo de las fuerzas armadas,
cuyo objetivo primordial es defender el decoro personal, que ellos han
comprometido, y que no habrá en nuestras filas un solo hombre que se
levante frente a sus camaradas para defender una causa que se ha
convertido en vergüenza de la Nación. Les notificamos también que no
toleraremos   que   por   maniobras   y   comunicaciones   de   última   hora
pretendan salvar a un gobierno repudiado por la opinión pública, ni
mantener en el poder los residuos del conglomerado político que está
estrangulando a la República".

 

Actividad A

A partir de la Proclama del General Uriburu reflexiona y responde a las siguientes preguntas:

1)      ¿Cuáles son los objetivos de la Proclama?

2)      ¿Qué papel o rol se adjudican los golpistas?

La política del período

 

Luego del Golpe de 1930, Uriburu no llegó a gobernar dos años completos. El período fue difícil, ya que la Argentina sufría las consecuencias de la crisis económica de los Estados Unidos (1929). Por otra parte, Uriburu pretendía llevar adelante un proyecto corporativo que incluía la reforma de la Constitución Nacional. Estas aspiraciones no tuvieron buena recepción y Uriburu fue perdiendo apoyos. Esta situación lo llevó a buscar una salida   electoral que le permitiera retirarse de    la presidencia. La Concordancia (unión de diversos sectores como conservadores, socialistas   independientes, disidentes radicales, entre otros) obtuvieron el triunfo en las elecciones de 1932. Este “triunfo” se alcanzó a través de la práctica   del   fraude electoral (no   se respetaría la voluntad popular). A esta práctica    se    la    denominó fraude patriótico. De esta forma se garantizaba que   los   gobiernos   no cayeran   en   manos   de   la “chusma radical”. Los recién electos Agustín P.  Justo (presidente) y Julio A.  Roca (vicepresidente) representaban los intereses de los sectores conservadores y permitían el retorno al poder de los grupos que lo habían controlado hasta antes de 1916. El gobierno tomó importantes medidas, especialmente en el área económica, como la firma del pacto Roca Runciman. Por otra parte, el rol de Estado se transforma y se toma mucho más activo e interventor. Frente a la crisis, el gobierno intenta que el Estado se convierta en una herramienta que permita la regulación de la economía. Gracias a la práctica sistemática del “fraude patriótico” en 1938 llega a la presidencia Roberto M. Ortiz, ex radical antipersonalista trabajamos en la etapa y Ramón S. Castillo, conservador, como vicepresidente. Es importante destacar que Ortiz intentó generar un cambio en la práctica política de la época. A pesar de llegar al gobierno a través del fraude, una vez en él, intentó combatirlo interviniendo las provincias en las que se produjeran elecciones corruptas. Sin embargo, su presidencia estuvo plagada de dificultades. Su salud (sufría de diabetes muy aguda) se deterioró (debió tomar algunas licencias) y la situación internacional (Segunda Guerra Mundial) influyeron directamente en el desarrollo de la historia política y económica de la Argentina. La política exterior de la Argentina frente a la Guerra fue la neutralidad. Sin embargo, la sociedad se dividió frente a la guerra:

·         Algunos (terratenientes y comerciantes vinculados con el comercio exterior) estaban a favor de los aliados.

·         Los nuevos sectores industriales se inclinaban por la neutralidad.

·        Otros, como los sectores más nacionalistas y los militares, se sentían atraídos por el Eje, ¿te acordes que países lo componían? Consideraba a Inglaterra y a los Estados Unidos como países imperialistas que avasallaban la independencia de otros estados.

La guerra era un tema preocupante, pero su finalización y quien obtuviera el triunfo definitivo también generaba ondas preocupaciones. ¿En qué situación quedaría la Argentina frente al mundo?

La política de los Estados Unidos (a partir de su ingreso al conflicto en 1941) fue de hostigamiento hacia nuestro país, pues pretendía que la Argentina se alineara con los aliados y analizaba su neutralidad como signo de simpatía por el Eje.

Actividad B

Explicó en relación con lo trabajado:

3) ¿Por qué se conoce esta década con el nombre de infame?

4) ¿Qué significaba fraude patriótico?

5) ¿Por qué los gobiernos de la década infame lo aplicaban?

6) ¿Cuál fue la política adoptada por la Argentina frente a la Segunda Guerra Mundial?

7) ¿Existía unidad de criterio en cuanto al manejo de la política exterior Argentina?

El vicepresidente Castillo

En 1942 el presidente Ortiz se vio obligado a renunciar a la presidencia, su salud muy deteriorada lo llevó a la muerte y dejó el gobierno en manos del vicepresidente Castillo. Castillo retomó las prácticas fraudulentas y se ocupó de preparar el camino para quién sería su futuro sucesor.  Apoyaba la candidatura de Robustiano Patrón Costas, un político conservador hacendado de la provincia de Salta, (considerado seguidor de los aliados) para las próximas elecciones presidenciales. Esta candidatura no fue bien recibida por sectores nacionalistas del ejército que observaban con preocupación las inclinaciones políticas de Patrón Costas.  Por otra parte, la situación de efervescencia social, la creciente actividad sindical y la posible extensión de ideologías de izquierda los alentó a preparar un Golpe de Estado.

Fueron los miembros del GOU (grupo de oficiales unidos), una logia que fue creciendo dentro de las fuerzas militares. los que llevaron adelante el Golpe del 4 de junio de 1943. Los esfuerzos iniciales del GOU se orientaron hacia la tarea de reclutamiento (...) Perón (uno de sus miembros) atribuía gran importancia a la incorporación de oficiales jóvenes (...)

En sus esfuerzos por persuadir a otros oficiales de la necesidad de una organización especial, Perón y sus colaboradores más estrechos evocaron diferentes temas: la necesidad de precaverse de un alzamiento comunista; el temor al compromiso en la guerra como resultado de la presión externa, y especialmente norteamericana; el sentimiento de solidaridad propio del cuerpo de oficiales y el resentimiento de la intromisión de la política en el ejército. (...) insistieron en su absoluta falta de ambiciones personales, (...) su único interés era el bienestar del Ejército y de la Patria.

¿Fin del Modelo Agroexportador?

En la primera etapa estudiaste la Crisis de 1929 y sus consecuencias para la economía mundial.  La Argentina no quedó al margen y las repercusiones de la misma se hicieron sentir sobre la economía y la sociedad de la época. Cayó el precio de la materia prima, se paralizó la actividad económica generando desempleo y pobreza. La situación de la Argentina se agravó aún más luego de que Inglaterra (aplicando políticas de protección) redujera las compras de carne en beneficio de sus colonias y ex colonias como Australia y
Nueva Zelanda. Estas medidas se definieron en la Conferencia de Ottawa en el año 1932 perjudicando aún más el nivel de exportaciones de la Argentina. El gobierno argentino organizó entonces una misión, presidida por el vicepresidente Roca, para negociar las condiciones de un acuerdo comercial entre ambos países. De dicha misión surgiría el denominado Pacto Roca-Runciman, que se ratificó en 1933.

El Pacto Roca-Runciman:

“El senador Lisandro De la Torre denuncia el pacto en el Senado por inmoral y promueve el debate.  En mayo de 1935, acusa por fraude y evasión impositiva    al    frigorífico Anglo. Aportó pruebas que comprometían directamente   a   dos   ministros   de Justo Pinedo de Economía y Dachau de Hacienda. Las denuncias hicieron evidentes las conexiones del gobierno con otros negociados. El nivel de las discusiones en el senado fue subiendo de tono hasta que se decidió hacer callar a De la Torre. Un matón del Partido Conservador, el ex comisario Ramón Valdez Cora, atentó contra la vida del senador matando a su amigo y compañero de bancada Enzo Bordabehere. Se dio por terminado el debate.”

Inglaterra   se   comprometía   a mantener la cuota de compra de carne enfriada, que era similar al volumen que había comprado desde julio de 1931 hasta julio de 1932.

La Argentina, a cambio, debía gastar todo el dinero que obtuviese de sus exportaciones en la compra de productos británicos; no reduciría la tarifa de los ferrocarriles, mantendría libre   de   derechos (impuestos   de aduana) algunos productos como el carbón proveniente de Inglaterra y proporcionaría un trato “benévolo” a las compañías y frigoríficos de origen inglés. También se creó la Corporación Argentina de Transportes que ponía en manos inglesas todo el transporte urbano de Buenos Aires. El Pacto fue muy debatido, algunos lo reivindicaron como la única posibilidad de salir de la situación de crisis, otros en cambio lo consideraban como un claro ejemplo   de colonialismo   y   dependencia   de   la   Argentina   hacia Inglaterra.

 

Actividad 3

Le atentamente las siguientes opiniones y responde a las preguntas:

 Opinión A: Diputado Conservador Sánchez Sorondo, 1922.

“Aunque esto moleste a nuestro orgullo nacional, si queremos defender la vida del país, tenemos que colocarnos en situación de colonia inglesa en materia de carnes. Eso no se puede decir en la Cámara, pero es la verdad. Digamos a Inglaterra: nosotros les proveeremos a ustedes de carnes; pero ustedes serán los únicos que nos proveerán de todo lo que necesitamos; si precisamos máquinas americanas, vendrán de Inglaterra.”

Opinión B: Senador Lisandro de la Torre. Partido demócrata Progresista.

“En estas condiciones no podría decirse que la Argentina se halla en un dominio británico porque Inglaterra no se toma la libertad de imponer a los dominios británicos semejantes humillaciones. Los dominios británicos tienen cada uno su cuota y la administran ellos. No sé si después de esto podremos seguir diciendo ‘¡Al gran pueblo argentino, salud!’.”

8) ¿Cuál es la opinión de cada autor sobre la relación que la Argentina

mantiene con Inglaterra?


9) Indicó cuál está a favor del Pacto y por qué.

10) Indicó cuál está en contra del Pacto y por qué.

La Argentina había desarrollado el sector económico primario, a través de la exportación de materias primas, desde fines de los 80’ (Modelo agroexportador).  Los intentos por industrializar al país no habían sido constantes, se propiciaba cada vez que la Argentina sufría la falta de productos manufacturados. La expansión y modernización de la industria en los años 20´ sirvió como base para el desarrollo industrial posterior a 1930, en el contexto de lo que se conoce como industrialización por sustitución de importaciones.

“Industrial por substitution de Importations”.

 

Los años 30´ coincidieron con un período de crisis económica mundial y los países europeos aplicaron medidas proteccionistas. Se produjo entonces una suspensión de las importaciones y, como consecuencia, se fomentó el desarrollo de industrias que pudieran proveer de aquellos productos que no llegaban al país.  Por ello el nombre de industria por sustitución de importaciones. Se desarrolló la industria local (alimentos, textiles, es decir aquellas que producían bienes de consumo finales), pero no se apuntó al progreso de una industria de base (aquella que produce los bienes necesarios para otras industrias), petroquímica, siderúrgica, entre otras. Sin embargo, no se debe menospreciar el esfuerzo destinado hacia el crecimiento del desarrollo industrial, favoreciendo la apertura hacia otras áreas de la economía, fuera del sector agroganadero. Los capitales que financiaron la producción industrial provenían de capitalistas agrarios argentinos que comenzaron a diversificar sus inversiones, así como de capitales extranjeros provenientes de los Estados Unidos, Alemania, Francia y en menor medida Inglaterra.

 

Actividad 4

A partir de la lectura sobre los contenidos relacionados con la industria responde:

11) ¿A qué se denomina industria por sustitución de importaciones?

12) ¿Por qué se empieza a desarrollar?

13) ¿Qué sectores industriales se desarrollan?

14) ¿Qué balance se puede hacer de su aplicación?

 

Las penurias sociales:

 

Desde el punto de vista social se trata de un período de grandes dificultades para los sectores populares. La crisis se hizo visible en el desempleo, en los salarios miserables, en las migraciones forzadas y en la baja calidad de vida. Mientras en los años 30´ el costo de vida aumentó, los salarios de los obreros bajaban haciendo muy difícil la vida de sus familias. “El Departamento Nacional de Trabajo estimaba que el presupuesto de una familia en 1933 era de $130, mientras que su salario promedio era de $119. La mayor parte de los salarios obreros eran destinados a la alimentación y a la   vivienda.   Casi   el 60% de las familias obreras de Buenos Aires vivían en una sola pieza en un conventillo.”1La llegada de una gran cantidad de trabajadores de origen rural (provenientes del interior) a las ciudades, como Buenos Aires, en busca de trabajo generó importantes cambios. Por un lado, se convirtieron en la principal fuerza de trabajo que se incorporaba a las nuevas fábricas. Por otra parte, cambiaron la composición de la clase obrera. Se suman a los obreros, llamados “viejos”, que en su mayoría eran de origen europeo y estaban incorporados desde principios de siglo a la actividad industrial y política. Los recién llegados, carecían de experiencia gremial y política. El Golpe de Estado de 1930 significó un retroceso muy importante para la clase obrera. La ofensiva de los sectores industriales se desató sobre los obreros sin encontrar a un Estado que velara por sus intereses o se preocupara por hacer cumplir las pocas leyes que los protegían de los abusos de los empresarios.

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La llegada de una gran cantidad de trabajadores de origen rural (provenientes del interior) a las ciudades, como Buenos Aires, en busca de trabajo generó importantes cambios. Por un lado, se convirtieron en la principal fuerza de trabajo que se incorporaba a las nuevas fábricas. Por otra parte, cambiaron la composición de la clase obrera. Se suman a los obreros, llamados “viejos”, que en su mayoría eran de origen europeo y estaban incorporados desde principios de siglo a la actividad industrial y política. Los recién llegados, carecían de experiencia gremial y política. El Golpe de Estado de 1930 significó un retroceso muy importante para la clase obrera. La ofensiva de los sectores industriales se desató sobre los obreros sin encontrar a un Estado que velara por sus intereses o se preocupara por hacer cumplir las pocas leyes que los protegían de los abusos de los empresarios.

Red conceptual:


Video Canal Encuentro:

https://www.youtube.com/watch?v=IWMkxCpAqJo&ab_channel=HistoriadorArgentino

viernes, 11 de junio de 2021

LA HEGEMONÍA ECONÓMICA NORTEAMERICANA

 

DOMINACIÓN DE ESTADOS UNIDOS.

LA HEGEMONÍA ECONÓMICA NORTEAMERICANA

 

El Plan Marshall:

 Si bien la Segunda Guerra Mundial afectó fuertemente la política de Estados

Unidos, las pérdidas en vidas humanas fueron mucho menores que las de los europeos, y no se

peleó en el continente norteamericano (Pearl Harbor está en Hawái, en Polinesia). Su

economía no resultó dañada, sino que, por el contrario, generó un auge económico sin

precedentes y desplazó del primer lugar a Europa. En 1939, Estados Unidos tenía el 17 por

ciento del comercio marítimo mundial, y Europa el 63 por ciento; en 1945, Esta-dos Unidos

superó a todo el resto del mundo, no sólo en flota mercante sino también en la industria

aeronáutica. Tras la Segunda Guerra, la Unión Soviética, Gran Bretaña y Francia estaban

destruidas y con una gran deuda/Esto representaba, por un lado, la virtual eliminación de

potenciales competidores industriales para Estados Unidos en Europa, pero también, les

presentaba el problema de que, con ese panorama de devastación, Estados Unidos tampoco

dispondría de posibles compradores para sus bienes y servicios. Para solucionar ese tema, el

gobierno de Harry S. Truman (presidente, 1945-1953) implementó el Plan Marshall para la

reconstrucción europea, Quienes se inscribieran en este plan recibirían créditos para comprar

bienes y servicios en Estados Unidos; luego, también debieron comprar en el país de origen los

repuestos de las maquinarias adquiridas.

Estados Unidos ofreció su programa de ayuda económica a través de préstamos y donaciones

a los gobiernos europeos. El Plan tenía el propósito de recomponer la estructura económica y

financiera de esos países. Entre 1948 y 1952 se destinaron a Europa occidental un total de

13.000 millones de dólares. Tanto Gran Bretaña como Francia y Alemania Occidental fueron

grandes beneficiarios de estos programas de ayuda económica que, como justificativo

ideológico, eran parte de una política de contención del comunismo. Los créditos permitirían

además, recuperar los mercados y reactivar el comercio, para evitar una nueva Gran Depresión

de posguerra.

 

El nuevo orden económico internacional:

Con su nueva situación de líder mundial, Estados Unidos convocó, en 1944, a una Conferencia

en Bretton Woods (EE.UU.), a fin de regular el nuevo orden económico mundial y establecer la

 hegemonía de Norte América a nivel mundial, de esta manera se crean una serie instituciones donde

 este país tiene el poder mayoritario y de control tanto económico  como político.  En ella se

estableció el uso del dólar para el comercio internacional, y se instituyó un sistema cambiario

internacional denominado patrón oro-dólar, basado en el dólar estadounidense/Hasta ese

momento la generalidad de los países usaba el patrón oro. Lo que se hizo en ese momento fue

fijar el valor del dólar con relación al oro, y se estableció un valor con referencia al dólar, para

las restantes monedas, por lo cual eran convertibles entre sí; esto respondía a la necesidad de

organizar los pagos de diferentes países con diversidad de monedas. /También en ese

momento se decidió crear el Banco Mundial -su nombre completo es Banco Internacional para

la Reconstrucción y Desarrollo (BIRD)- y un Fondo Monetario Internacional (FMI), instituciones

que comenzaron a funcionar en 1946/también se pensó en crear una Organización

Internacional de Comercio, que no tuvo tanto consenso, pero que dio pie a acuerdos para

aranceles aduaneros y de comercio (GATT) en 1947/48. /E1 FMI es una reserva monetaria

común, formada por los aportes de los estados miembros (originalmente por 44 países), que

depositan sus cuotas obligatorias en una cuenta general; los préstamos que el FMI otorga

tienen la intencionalidad de cubrir los déficits temporales de las balanzas de pagos de los

países, y se tratan de créditos a corto plazo; el Banco Mundial se creó para ocuparse de otras

situaciones crediticias. Ambos organismos tienen sede en Washington, Estados Unid hecho

que no provocó simpatía en los países europeos/Era evidente que con estos acuerdos se

sentaban las bases de la hegemonía estadounidense en esa etapa histórica del mundo.

 

Nueva etapa de acumulación capitalista

Durante la Segunda Guerra, el enemigo era el nazismo y la Unión Soviética un aliado.

Terminada la guerra, la desmovilización del aparato militar implicaba frenar ese crecimiento

económico sostenido durante cinco años, y hacía peligrar la tasa de ganancia. Era muy

necesario encontrar un nuevo enemigo. Las características del estalinismo soviético, con su

expansión sobre Europa del Este, brindaban un buen, argumento para la confrontación, tanto

en la política exterior, como en la interior, de los Estados Unidos, Desde entonces, la

prosperidad estadounidense dependió cada vez más de su expansión en el exterior, y el

gobierno estadounidense se comprometió a promover un clima favorable a sus empresas en el

mundo entero.

 El problema que se le había suscitado al empresariado norteamericano era que los sindicatos 

estaban en plan de lucha (en 1946 la conflictividad llegó a un récord histórico), ya que 

los salarios obreros fueron congelados durante la guerra y después aumentó

el desempleo, mientras que los empresarios incrementaron sus ganancias. Muchos de los

gremios estaban bajo la conducción de dirigentes de centro-izquierda y de izquierda

(socialistas, liberales, comunistas). Si las empresas tenían la posibilidad de exportar en la

posguerra, necesitaban que sus obreros no hicieran paro. Con ese fin, el Congreso votó una ley

que derogaba muchos derechos laborales, prohibía las huelgas solidarias y el boicot, y el

gobierno podía vetar medidas de fuerza. Para que los gremios gozasen de beneficios

sindicales, sus dirigentes debían firmar una declaración jurada afirmando que no pertenecían

al Partido Comunista., Al mismo tiempo, se establecieron aumentos de acuerdo al ritmo de la

productividad. Estas medidas llevaron a que se descabezaran las conducciones comunistas, y

que los obreros dejaran de hacer paros, Con los sindicatos descabezados y sin quien represente 

la pelea por los derechos de los trabajadores fue mucho mas fácil para los empresarios comenzar

 una nueva etapa de acumulación.

 

Los años dorados en Estados Unidos

Para Estados Unidos los años cincuenta fueron “los años dorados” su economía no sólo crecía, sino que además se transformaba en un modelo de sociedad industrial y de consumo masivo. La era del automóvil estaba consolidada, el combustible era barato y la producción de bienes de aparatos electrodomésticos electrónicos de distinta complejidad (como radios, lavarropas,

planchas, calentadores, televisores, heladeras, tocadiscos- para discos de vinilo, combinados,

relojes, etc.), antes limitados a una minoría, se constituyó en un mercado de masas. Hasta los

locales de comida rápida (McDonald) fueron un éxito de posguerra. También en la posguerra

comenzó la era de la televisión, como medio de entretenimiento y publicidad, Europa se

recuperó de la guerra y retornó al pleno empleo. Y se estableció el Estado de Bienestar,

modelo de gestión donde se desarrollaba el rol del estado y su intervención en la economía.

Sin embargo, la prosperidad no era universal y se produjo una nueva ola de concentración

económica. Las empresas de gran escala predominaron y adoptaron la nueva forma de

multinacional, que traspasaba las fronteras nacionales con sus inversiones. Un ejemplo de esto

fueron las grandes automotrices estadounidenses: Ford, General Motors y Chrysler, que, no

sólo dominaban el mercado norteamericano, sino que se convirtieron en multinacionales, al

radicar inversiones en otros países, como en Argentina.

 

LAS ECONOMÍAS LATINOAMERICANAS EN LA GUERRA FRÍA

El impacto de la Segunda Guerra Mundial en América Latina

Desde el momento en que ingresó Estados Unidos a la Segunda Guerra, presionó a los

restantes gobiernos americanos para que se sumaran a las filas de los aliados, acusándolos -en

caso de no hacerlo-, de pro nazis. También, por influencia de Washington, en ese período

muchos países de América Latina nacionalizaron propiedades y empresas alemanas, que

pasaron, de este modo, al sector público: es el caso de importantes haciendas cafetaleras en

Guatemala, y numerosas empresas de ese origen radicadas en Argentina (en este caso, se

decidió expropiar al capital enemigo, recién al finalizar la contienda). El Estado de Perú

expropió todos los bienes japoneses. Por otra parte, la guerra permitió acumular reservas de

divisas, además de estimular el proceso de industrialización, sobre todo en México, Argentina,

Brasil y Chile (ya que se acentuó el proceso de sustitución de importaciones, es decirla

industrialización para producir localmente lo que antes se compraba en el exterior). En el resto

de América Latina el crecimiento industrial fue más débil, prácticamente se mantuvo el

modelo económico agroexportador, Pero se obtuvieron buenos precios para las exportaciones

de alimentos y materias primas, cuya demanda aumentó a un ritmo inédito, durante los seis

años de la guerra. Estados Unidos necesitó la cooperación de las naciones latinoamericanas, a

través de las compras de minerales o insumos que tenían una importancia estratégica para los

aliados: el estaño de Bolivia, el cobre chileno, el caucho de México y el petróleo de Venezuela.

 

La Teoría de la Dependencia versus el desarrollismo

Los economistas e intelectuales que formularon la Teo-ría de la Dependencia (entre ellos

André Gunder Frank, Fernando Henrique Cardoso y Theotonio Dos Santos) afirmaban que no

existía posibilidad de desarrollo de un capitalismo nacional autónomo, en las condiciones

existentes. El atraso económico de América Latina se debía a su condición de dependencia de

las grandes potencias, en especial de Estados Unidos. Esta subordinación se efectivizaba

mediante la alianza de las burguesías nativas de los países dependientes, ligadas a los intereses

imperialistas, que transferían a los países centrales, el excedente generado en los países

periféricos. Es decir que la causa del subdesarrollo estaría dada por ese sistema de relaciones

de dominación: los países centrales explotaban a los países periféricos y los transformaban en

satélites. En esta situación de dependencia no se permitía el crecimiento, porque los países

centrales se beneficiaban con la desigualdad: la metrópoli expropiaba el excedente económico

de sus satélites y lo utilizaba para su propio desarrollo. Para los dependientitas, el

subdesarrollo latinoamericano era consecuencia del imperialismo, de la dominación y de la

dependencia de los monopolios extranjeros.

Criticaban a la CEPAL y a la teoría desarrollista que este organismo propiciaba, ya que en las

décadas de 1950 y 1960 se abrían las puertas a las inversiones extranjeras, con la ilusión de

modernizar e impulsar el desarrollo, pero en lugar de obtener ese resultado, su saldo era el

aumento de la deuda externa y la desnacionalización de la economía. En esas condiciones, en

los países periféricos, el desarrollo resultaba incompatible con los intereses de los países

dominantes: la industrialización era un privilegio de las metrópolis. El capital imperialista

capturaba los mercados y se apoderaba de los sectores claves de la industria, como el

petróleo, la química y el automotriz. Con las inversiones extranjeras la dependencia no se

rompía, sino que se acentuaba con la dependencia de insumos, la dependencia tecnológica, de

maquinaria o de nuevos capitales. Según los teóricos de la dependencia, el subdesarrollo

latinoamericano no era un estadio transitorio, como planteaban quienes hablaban de países

en vías de desarrollo, sino parte del sistema capitalista mundial. Aunque estos países se

modernizaran y recibieran tecnología, como los ferrocarriles -símbolos del progreso en los

siglos XIX y principios del XX-, esto sería al servicio de los intereses extranjeros. Por el

contrario, el desarrollismo había permitido recibir con entusiasmo la inversión (y en cierta

medida invasión) del capital extranjero.

El control de Estados Unidos sobre la región

La creciente presencia económica de Estados Unidos en América Latina también tuvo su

expresión política y militar. En 1947, esta potencia hegemónica impuso un ordena-miento de

sus relaciones con los 20 países del continente con la creación del Tratado Interamericano de

Asistencia Recíproca (TIAR), una alianza de cooperación militar dirigida por Estados Unidos.

Este acuerdo firmado en Río de Janeiro significaba, de hecho, la coordinación de los ejércitos

latinoamericanos bajo el control del Pentágono frente a una posible agresión

extracontinental; (la amenaza soviética). Fue anterior al Tratado del Atlántico Norte, firmado

por las potencias occidentales. En 1948, en la Conferencia de Bogotá, se creó un organismo

regional: la Organización de Estados Americanos (OEA). Como es costumbre en todos los

tratados internacionales, el Estado que más resguardos puso para la aplicación en su propio

territorio de lo acordado por todos los demás fue Estados Unidos. Pese a esta hegemonía,

durante la posguerra llegaron al poder en América Latina algunos gobiernos nacionalistas, que

estaban en disonancia con los intereses y orientación norteamericanos: las presidencias de

Juan D. Perón en la Argentina (1946-1955); el retorno de Getulio Vargas (1950-1954), en Brasil,

que constituyó la empresa petrolera estatal Petrobras; Jacobo Árbenz, en Guatemala, y se

produjo la Revolución de 1952 en Bolivia, que nacionalizó las minas de estaño.

Cuestionario:

A) Lee atentamente el texto que esta adjunto y luego responde las siguientes preguntas:

1) ¿Qué es el plan Marshall?

2) ¿Cómo se conforma el nuevo orden económico mundial?

3) ¿En que consiste la nueva etapa capitalista?

4) ¿A que se llama los años dorados?

5) ¿Qué impacto tiene la Segunda Guerra Mundial en América Latina?

6) Explica la teoría de la dependencia y la desarrollista.

B) Investiga sobre cuales fueron las causas de la  intervención de Estados Unidos en Guatemala.

C) Observa el vídeo que esta adjunto y luego responde:

1) ¿Cuál es el papel que se adjudica EE.UU. después de la Segunda Guerra Mundial?

2) ¿Cómo EE.UU. mantiene su industria armamentista?

Video:

https://drive.google.com/file/d/1TB9Mdt6ohL5_2j7C6HkrljjKnRiOsleT/view?usp=sharing

martes, 25 de agosto de 2020

EL CRECIMIENTO HACIA DENTRO 5TO AÑO

 

HACIA UN NUEVO MODELO DE DESARROLLO ECONÓMICO

El "crecimiento hacia adentro"

A partir de 1930, para los grupos dirigentes que controlaban el Estado, el impulso a la industrialización resulto una estrategia que, además de permitirles enfrentar las consecuencias de la crisis económica, les ofreció recursos para dar respuesta a los reclamos de los sectores asalariados movilizados que exigían no solo participación política sino también una mayor participación en la distribución de la riqueza. Efectivamente, en esta primera fase de la industrialización por sustitución de importaciones, la fuerte intervención de los Estados latinoamericanos y la radicación de cuantiosas inversiones extranjeras generaron un importante aumento en el empleo de fuerza de trabajo asalariada. Así, numerosos sectores de trabajadores estuvieron en condiciones de acceder al consumo de los nuevos productos industriales o ampliar el que ya tenían. Por estas razones, el importante crecimiento de la industria que, en esos mismos países, se registró en los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue una respuesta no solo a la coyuntura provocada por el conflicto bélico sino también al crecimiento del Mercado interno, es decir, al aumento de Ia demanda de bienes de consumo no durables (como los alimentos) y durables (como los electrodomésticos, por ejemplo) por parte de los sectores medios y de trabajadores urbanos. A su vez, la existencia de consurriidores solventes (con dinero para gastar) motivo a los capitalistas a realizar nuevas inversiones productivas, con lo que aumento nuevamente la cantidad de trabajadores empleados que recibían un salario que podían gastar y se multiplico la demanda. En la mayoría de los casos, estos cambios en la organización de la economía contribuyeron a la consolidación de la burguesía industrial como un nuevo sector interno de la burguesía y provocaron la ampliación de la masa de los trabajadores urbanos. Esta nueva forma de organizar la economía fue denominada de "crecimiento hacia adentro", porque los ingresos que recibían los sectores capitalistas y los Estados nacionales provenían ahora no solo de las exportaciones sino también del consumo de los bienes producidos localmente para el abastecimiento del mercado interno. Brasil y México, además, comenzaron a exportar manufacturas industriales: las exportaciones brasileiras y mexicanas pasaron de ser prácticamente cero a finales de los años treinta al 20% de las exportaciones hacia 1945. En el caso de Brasil, muchas de estas ventas se dirigieron a otros países latinoamericanos; México también vendió fuera de la región.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, la expansión de la industrialización por sustitución de importaciones y el interés de distintos sectores en que esta actividad se transformara en la ba-se de un nuevo modelo de desarrollo económico plantea la necesidad redefinir las relaciones de poder entre los sectores oligárquicos tradicionales y los grupos sociales que se beneficiaban con el "crecimiento hacia adentro". En algunos 'Países, esa redefinición tuvo como resultado la constitución de nuevas alianzas sociales que incluyeron —en mayor o menor grado— a los sectores terratenientes más poderosos. En otros, el desarrollo hacia adentro y la nacionalización de la economía fue un proyecto vado adelante, con distinta suerte, por alianzas sociales que intentaron concretar transformaciones revolucionarias.

LA INTERVENCION ESTATAL EN LA ECONOMIA

A partir de 1930, los Estados latinoamericanos jugaron un papel decisivo en la progresiva orientación de la economía hacia la producción para el mercado interno. A través de diversas medidas, intervinieron activamente para proteger la producción industrial local mediante la fijación de altos aranceles para los productos extranjeros que significaban cornpetencia, por ejemplo— y para transferir divisas obtenidas por el sector exportador hacia las producciones para el mercado interno. Los Estados orientaron las inversiones de capital hacia la industria a través del otorgamiento de créditos ventajosos al sector empresarial privado local y, además, realizaron inversiones públicas directas destinadas a la creación de infraestructura básica como plantas de producción de acero y refinerías de petróleo. Otra de las acciones que caracterizo la intervención de los Estados en las economías latinoamericanas durante estas décadas fue la nacionalización de los recursos considerados clave para el desarrollo de cada país. La acumulación de divisas producida durante la guerra permitido, además, que varios Estados —Brasil y México, entre otros— pudieran cancelar completamente sus deudas externas.

Nacionalismo y populismo

Nacionalismo y populismo son dos conceptos que caracterizan y explican la orientación general de las transformaciones que protagonizaron las mayorías de las sociedades de América latina desde fines de la década de 1930 y hasta mediados de la década de 1960.

INTERVENCION ESTATAL Y NACIONAL1ZACION DE LA ECONOMIA

A partir de 1930. en algunos casos más tempranamente y en otros mucho después, los agobiemos latinoamericanos comenzaron tomar medidas orientadas hacia la `nacionalización de los actores clave de la economías: En sociedades que habían mantenido parcial o completamente el control nacional de sus economías, tales como México, Brasil, Chile y la Argentina, el nacionalismo económico de este periodo se tradujo en la "nacionalización" de algunos sectores o actividades económicas que estaban controladas por capitales extranjeros y en la intervención estatal destinada a profundizar y expandir la industrialización en marcha. En otras sociedades en las que, hasta la puesta en práctica de la nueva orientación, había predominado la economía de enclave, como Guatemala y Bolivia, por ejemplo, la "nacionalización" de la economía tuvo como primer objetivo recuperar el control de los recursos naturales estratégicos hasta entonces manejados por empresas extranjeras. En estos casos, la recuperación del control nacional de esos recursos fue considerada porno requisito para impulsar un programa de industrialización y lograr el desarrollo económico. Según las premisas del nacionalismo económico Latinoamericano de las décadas 1940 y 1950, cada sociedad y cada Estado debía tener el control de los recursos naturales, vitales localizado en el territorio de la "nación", para estar en condiciones de llevar adelante una fuerte ‘redistribución de la riqueza a favor de los sectores populares.   El 18 de marzo de 1938 Lázaro Cárdenas, presidente de México, dispuso la expropiación de las compañías petroleras esta-dounidenses y de todos sus bienes. A partir de la misma fecha, una empresa estatal, PEMEX (Petróleo Mexicano), se hizo cargo de la explotación del petróleo en todo el país. Cardenas-tambien nacionalizo los transportes "mexicanizo" las compañías de seguros.

1.En 193,8, Getulio Vargas, presidente del Brasil entre 1930 y, 1945 y entre 1950 y 1954 anuncio al país que había resuelto "liberarlo de la dependencia económica internacional" y poco después dicto medidas para asegurar el control nacional de la industria sidertirgica. Finalizada la guerra profundizo la nacionalización de la economía brasileña y a principios de la década de 1950 dispuso la creación de Petrobras, el monopolio petrolero estatal, de Electrobras, la empresa estatal de electricidad.

En la Argentina Juan Domingo Perón, presidente entre 1946 y 1955, dispuso la nacionalización de los ferrocarriles, los depósitos de Banco central, los teléfonos y el gas y establecido el monopolio estatal sobre el cinericio exterior. Además, a través del Instituto Argentina Parala Promoción del Intercairnbio (IAPI), el Estado establecido los precios de las exportaciones agrícolas, regulo las importaciones y estableció aranceles que protegían la producción industrial local. A través del IAPI evito que la gran burguesía terrateniente y sus socios extranjeros —como Bunge y Born y Dreyfus— dedicados a la producción y comercialización de granos, controlaran el mercado mediante practicas oligopólicas; controlo los ingresos de divisas provenientes de las exportaciones y, mediante créditos subsidiados, canalizo una parte de esos ingresos para impulsar el desarrollo de la actividad industrial.

 

ACTIVIDADES:

1.       ¿A que se llama crecimiento hacia adentro?

2.       ¿Cuándo y dónde se produjo el crecimiento hacia adentro?

3.       ¿De qué manera el estado interviene en la economía en el crecimiento hacia adentro?

4.       ¿A que se llama consumo interno?

5.       La orientación del desarrollo económico hacia adentro que, luego de la finalización de la Segunda Guerra, varias de las sociedades latinoamericanas, ¿fue una necesidad impuesta por las condiciones del mercado internacional o fue una decisión política que tomaron grupos de presidentes locales?

6.       ¿Cuál era la premisa del nacionalismo económico latinoamericano de las décadas de 1940 y 1950?

7.       Realiza un cuadro comparativo de las características de los gobiernos de Lázaro Cárdenas (México), Getulio Vargas (Brasil) y Juan Domingo Perón (Argentina).

8.       Investiga como funcionaba el IAPI (Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio)

9.       Reflexiona y da tu opinión al respecto ¿a Estados Unidos les convenia que los países latinoamericanos se industrializaran? ¿Por qué?

10.   Investiga sobre las similitudes que tiene la teoría del Estado de Bienestar de John Maysnar Keynes con el Crecimiento Hacia Dentro que se desarrolló en América latina.

 A A continuación les dejo un video que explica el crecimiento hacia dentro:

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 https://photos.app.goo.gl/7B3kfWQjqeWMd1J68


 

 

 

lunes, 9 de abril de 2018

4to. año ARGENTINA MODERNA




ARGENTINA MODERNA

LA “ORGANIZACIÓN NACIONAL”:

LA FORMACIÓN DEL ESTADO NACIONAL BAJO UN MODELO OLIGÁRQUICO

 

En 1862, Bartolomé Mitre, prestigioso político de la élite porteña, fue elegido presidente de la Nación. Inmediatamente se abocó a la tarea de sofocar las resistencias del federalismo que, en distintas provincias, se levantaban contra el poder de Buenos Aires. Según establecía la recientemente sancionada Constitución, su mandato duró hasta 1868, año en el cual fue elegido Domingo Faustino Sarmiento quien gobernó hasta 1874, seguido por Nicolás Avellaneda, que presidió el país hasta 1880. Durante estas tres presidencias, se creó el entramado de las instituciones que componen el aparato estatal. Justo José de Urquiza. sin los representantes de Buenos aires, la confederación argentina estableció las bases del estado en 1853, mediante la sanción de una constitución. Un nuevo intento de construcción del Estado nacional se iniciaba. Nacía marcado por el predominio de Buenos Aires sobre las demás provincias y daba comienzo a un período que se conoce en la historia como la etapa de la “organización nacional”.

Luego de décadas de guerras civiles, el propósito del grupo que llegó al poder fue organizar la nación dando autoridad al Estado. Para ello, se buscó terminar con los conflictos a través del uso legal de la violencia. Su lema de gobierno fue Orden y Progreso. La primera palabra remite a las ideas de Estado y política y a la regulación de las relaciones entre provincias y sectores; la segunda hace referencia a la inserción del país en el mercado mundial y a la conformación de las relaciones capitalistas de producción. Este “orden” garantizaría, en adelante, el “progreso” económico de un sector pequeño de la sociedad, una clase dominante, que mediante el control de las instituciones de gobierno imponía un proyecto de país que los consolidaba como élite. Entre las medidas que se tomaron en el proceso de conformación de este Estado, se prohibió la formación de milicias regionales y autónomas. Con ello se perseguía concentrar el poder militar en un único organismo, el Ejército nacional, que monopolizaría el uso de la fuerza y la violencia. El Ejército fue el medio para vencer a los caudillos del Interior y a sus montoneras, que todavía ofrecían resistencia frente al centralismo porteño y, también, para expropiar las tierras de los pueblos indígenas y utilizar su fuerza de trabajo.

LA GUERRA DEL PARAGUAY O DE LA TRIPLE ALIANZA

Fue un conflicto bélico desatado durante la presidencia de Mitre que se extendió entre 1865 y 1870. Fue pensado por Mitre como un instrumento para lograr la unificación del país detrás de una convocatoria nacional. Sin embargo, la guerra generó fuertes resistencias en el interior del país, particularmente las lideradas por el caudillo federal Felipe Varela. En la guerra se enfrentaron la Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay. Paraguay había formado parte del Virreinato del Río de la Plata y desde su independencia declarada en 1811 había logrado consolidarse como Estado y desarrollaba un crecimiento económico autónomo con respecto a las potencias europeas. A su vez, quienes gobernaban el Paraguay impidieron el desarrollo de una oligarquía terrateniente y, alentaron, en cambio, a la pequeña propiedad en una forma de tenencia de la tierra compartida entre el Estado y los campesinos. Pero toda la potencialidad que tenía Paraguay fue frenada por la brutal guerra. Buena parte de los combatientes paraguayos eran campesinos que peleaban en defensa de su propia tierra. La mayoría de ellos murió en combate. El incipiente desarrollo industrial se detuvo y desapareció el modelo de país paraguayo, un modelo distinto al del resto de los países vecinos por su apuesta a la autonomía. En la segunda mitad del siglo XIX, en pleno auge del imperialismo, este modelo de autonomía tenía poco espacio para sostenerse y prosperar. Un signo del cambio que implicó la guerra es que, al momento de su inicio, el Paraguay no tenía deuda externa con ninguna potencia. En 1870, el país en ruinas se vio sometido a tomar el rumbo de dependencia económica y social que ya habían adoptado los países vecinos, sus vencedores.

Otro paso en el proceso de formación estatal fue la unificación jurídica. Desde los años de 1820, cada provincia había sancionado su constitución, elaborando sus propios sistemas de leyes y normas. A partir de 1862, fue necesario unificar esta organización legal, establecer una estructura común: se sancionaron el Código Nacional de Comercio y el Código Civil, se crearon oficinas públicas y juzgados, se ordenó la administración pública y se organizó el Poder Judicial de la Nación. Asimismo, se creó el Banco Nacional y un sistema de comunicaciones y transporte (correo, telégrafo, caminos y ferrocarriles) que unió el territorio. El tendido de las vías férreas tenía como principal objetivo la conexión de los centros productivos del extenso espacio nacional con los puertos de embarque para la exportación. También se sancionó una Ley de Colonización e Inmigración. Los sectores dominantes que construían el nuevo Estado, pretendían construir una nación blanca y europea y lo plasmaban en esta nueva ley que abría las puertas a la inmigración europea, invitando a la población del antiguo continente del cual habíamos sido colonia, a “poblar” este país. De esta forma, pretendían solucionarel “problema” de la falta de mano de obra, aunque, en realidad, la sanción de esta ley mostraba la preferencia por los trabajadores provenientes del viejo continente por sobre los de origen criollo o nativo. Ni gauchos ni indígenas tenían lugar en el ordenamiento en marcha: en la conquista de la Patagonia y el Chaco, emprendida por el Ejército nacional, fueron masacradas las comunidades indígenas. Los sobrevivientes fueron sometidos a servidumbre. La creación de escuelas y otras instituciones educativas apuntaron a “educar al soberano” en un conjunto de conocimientos indispensables para desempeñarse en las distintas actividades económicas, así como en valores que justificaran el orden en construcción. En 1880, bajo la presidencia de Nicolás Avellaneda, se federalizó la ciudad de Buenos Aires, es decir, se la designó como capital del Estado argentino. Al doblegar la resistencia de algunos grupos porteños a la federalización de su ciudad, el Estado nacional terminó de consolidarse, al poder ejercer una autoridad indisputada en todo el territorio reivindicado como propio a través de un conjunto diferenciado e interrelacionado de instituciones (jurídicas, impositivas, educativas, entre otras).

 

 

LA CONSOLIDACIÓN DEL CAPITALISMO Y LA DIVISIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO

Durante el siglo XVIII, Gran Bretaña experimentó un proceso de desarrollo industrial acelerado, conocido como Revolución Industrial. Este proceso fue posible, entre otros factores, gracias a los avances tecnológicos y a la apropiación de un sector de la sociedad de los medios de producción. Hacia el siglo XIX, el desarrollo industrial se había extendido por Europa y Estados Unidos. Estos países industrializados necesitaban materias primas baratas para proveer sus industrias y alimentar a sus trabajadores. También buscaban mercados en donde vender sus productos. Para satisfacer esas necesidades, estos países iniciaron –a fines del siglo XIX– una expansión colonialista que implicó la conquista de territorios en África y Asia, así como la generación de condiciones para el desarrollo de economías primario-exportadoras en los países de América Latina, ricos en variados recursos naturales. Durante el siglo XIX se consolidó el sistema capitalista. La invención del ferrocarril y el barco a vapor habían revolucionado el transporte. Asimismo, hacia finales de esa centuria, se desarrolló la industria química y comenzó a utilizarse energía eléctrica. Hasta ese momento, la humanidad se desplazaba a pie, a caballo o en barcos empujados por el viento; a partir de esta época, gracias al trabajo y al ingenio de los hombres, los nuevos inventos y la aplicación de esas tecnologías representaron un avance extraordinario para el desarrollo económico. La capacidad de carga aumentó, se abarataron los costos del transporte, las rutas terrestres y marítimas unieron lugares distantes de todo el mundo. Estas nuevas conexiones ampliaron rápidamente el intercambio comercial. Ahora bien, ¿quiénes disfrutaron de la riqueza generada por la Revolución Industrial? Un amplio sector de la población mundial se vio excluido; los trabajadores, los obreros de los países industrializados vivían en condiciones inhumanas, cobraban salarios miserables y trabajaban jornadas extenuantes. Los postulados del liberalismo económico que se imponían en esos tiempos sostenían que el Estado no debía intervenir en la economía. Así, durante el siglo XIX y las primeras décadas del XX, la clase trabajadora no contó con legislación que regulara su situación laboral, sus salarios y tiempos de trabajo; su vida estaba librada a la voluntad de los patrones.

SOBRE LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y EL CAPITALISMO:

“La Revolución Industrial que comenzó en Inglaterra a fines del siglo XVIII, significó una nueva forma de organizar la producción, es decir, de la forma en que las sociedades obtienen los bienes que necesitan para sobrevivir. (...) El nuevo modo de organizar la producción permitió un salto espectacular en las posibilidades humanas de producir bienes. Es por eso que se habla de una revolución, la Revolución Industrial. Ella marcó el comienzo de un nuevo sistema económico denominado capitalismo que, aunque sufrió muchos cambios en los más de doscientos cincuenta años que tiene de vida, es el sistema en el que vivimos en la actualidad. El capitalismo permitió, como gran novedad, un crecimiento constante de la riqueza. También implicó que los hombres se organizaran y relacionaran entre sí de manera distinta a como lo habían hecho en el pasado. En las nuevas relaciones que ellos establecieron en la producción, en las fábricas o en el campo, surgieron nuevos grupos sociales. Por un lado, la clase obrera, formada fundamentalmente por los trabajadores de las fábricas. A diferencia de los artesanos que vivían de la venta de las mercancías que fabricaban en sus talleres –zapatos, telas, etc.–, los obreros vivían del salario que les pagaban sus patrones, los capitalistas. Justamente, el otro grupo social fundamental que se formó en este proceso fue el de los “capitalistas o burguesía industrial”. Estaba formado por los dueños de las máquinas y de las fábricas. Por su condición de propietarios, tomaban las decisiones económicas con total libertad, sin consultar a los trabajadores que formaban parte importante del proceso de producción. Los burgueses definían qué mercancías producir y a qué precios venderlas; decidían también las condiciones de trabajo que iban a regir en sus empresas. Contrataban a los obreros, les pagaban los salarios y obtenían ganancias de las ventas de las mercancías. En realidad, una burguesía rica ya existía desde hacía bastante tiempo, lo nuevo era que ahora su riqueza se originaba en el trabajo de los obreros en las fábricas. (...) Como dijimos anteriormente, a esta nueva forma de organizar la economía y la sociedad se la denominó capitalista. Y no quedó limitada a Inglaterra. Tiempo después, la experiencia inglesa estimuló el proceso de industrialización en otros países. Francia, Alemania, los Estados Unidos y Japón comenzaron a transitar su propio camino hacia el capitalismo industrial.”

 

MATERIAS PRIMAS Y MANUFACTURAS

Las materias primas son productos extraídos de la naturaleza sin elaboración humana: cereales, lana, minerales, madera. Los productos manufacturados son los elaborados por los hombres. A la materia prima, el trabajador o el artesano le agrega un valor: su trabajo. Este trabajo transforma la materia prima en un producto manufacturado (vestimenta, muebles, ferrocarriles) que a su vez, se transforma en una mercancía que se vende en el mercado.

DIVISIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO

Se conoce con esta denominación a la forma de organización del comercio mundial y de las relaciones internacionales, vigentes entre 1870, momento de apogeo de la política imperialista de las naciones europeas más ricas, y 1930, cuando se produjo una de las grandes crisis del sistema capitalista. Consistía en una división de tareas o de trabajos a nivel internacional, en la que los países industrializados producían manufacturas y las vendían en los países como los de América Latina, que, a su vez, los proveían de materia prima para el proceso industrial. Aun cuando fue una época de crecimiento del comercio internacional, la distribución de “trabajo” entre las naciones se apoyaba en relaciones de poder desiguales entre los países productores de materias primas y los países industrializados.

 

EL MODELO AGROEXPORTADOR

Nuestro país se incorporó a mediados del siglo XIX a la División internacional del trabajo como productor de materias primas. La relación comercial principal se estableció con Inglaterra. Dada la concentración de la tierra en pocas manos, la falta de mano de obra y de tecnología, los terratenientes argentinos se dedicaron en principio a la producción ganadera: principalmente, se exportaba lana de oveja, cueros y carne conservada con sal. Más adelante, el país se especializará en la producción de cereales y carnes refinadas. La producción argentina se ubicaba en una situación de dependencia respecto de las necesidades económicas de los países centrales, los que establecían precios y, con su demanda, definían tipos de producción. Por ejemplo, cuando hacia mediados del siglo XIX, Europa demandó lanas para su industria textil, los terratenientes nacionales dedicaron todos sus esfuerzos a la cría de ganado ovino. Luego, Europa comenzó a demandar cereales y las provincias de la zona pampeana privilegiaron su producción. Finalmente, la demanda de carnes y las posibilidades de transporte que representó el barco frigorífico llevaron a los productores nacionales de esas provincias a convertir la cría de ganado vacuno en la principal actividad junto a la producción cerealera. Los ingleses no sólo se beneficiaban con la venta de sus productos en

nuestros mercados; también ganaron mucho dinero a través de inversiones de

capital, que colocaron en:

• Inversiones directas en empresas ferroviarias, frigoríficos, tranvías y bancos.

• Inversiones indirectas, es decir préstamos al Estado nacional para realizar obras de infraestructura, como los trazados de las vías de los ferrocarriles, la modernización del puerto, la compra de telégrafos y su instalación, la modernización de algunas ciudades con la instalación de redes cloacales y aguas corrientes, y la construcción de avenidas, edificios públicos, etcétera.

 

 

 

LA INMIGRACIÓN MASIVA

La clase dominante y sus representantes en el poder establecieron la idea de que nuestro país estaba desierto y que había que poblarlo. Con el objeto de aumentar la cantidad de mano de obra, tomaron medidas para alentar la inmigración. A través de proclamas en los periódicos de Europa convocaron a quienes quisieran venir a poblar nuestro territorio, prometiendo trabajo y tierras. Los dirigentes de nuestro país esperaban que llegaran europeos del Norte que “civilizarían”, con su apego al trabajo y al ahorro, a la sociedad nacional. Sin embargo, la gran mayoría de los inmigrantes llegó desde Europa del Sur. Se trataba de la población “excedente”, la más pobre, la de obreros analfabetos, expulsados de sus países por la primera gran crisis del capitalismo de fines del siglo XIX. Hartos de la guerra y la pobreza, llegaron a nuestro país con la esperanza de la tierra y el trabajo prometidos. Entre 1850 y 1930, se calcula que llegaron cerca de 6.000.000 de inmigrantes, en su mayoría procedentes de distintas regiones de Italia y España. En un porcentaje menor, también llegaron franceses, rusos, alemanes, polacos, galeses, irlandeses, armenios y judíos. Predominaban los varones en edad de trabajar. Todos abandonaban las pésimas condiciones de vida y, en algunos casos, escapaban de guerras y persecuciones religiosas. La gran mayoría de los recién llegados se instaló en la zona pampeana. El régimen del latifundio obstaculizó la creación de pequeñas unidades campesinas; por ello, la mayoría de quienes se instalaron en el campo lo hicieron como peones rurales que vivían en las estancias o como arrendatarios de pequeñas parcelas. Pero muchos de los inmigrantes, la mayoría, se instaló en la ciudad de Buenos Aires. Aunque el principal objetivo de la élite era la estructuración de un Estado que garantizara legalmente la reproducción de una economía agroexportadora, había que construir y consolidar también simbólicamente la idea de nación: una población tan variada, en la cual alrededor de un 30% era de origen extranjero, requería emprender una tarea de homogeneización cultural. Es decir, construir la nación era también fundar el sentimiento de nacionalidad. Era necesario, para ello, la generalización de la educación básica. Este fue el sentido de la Ley de Educación Común (ley 1420) sancionada en 1884, que estableció la enseñanza primaria, obligatoria, laica y gratuita. Se buscaba que los extranjeros, y sobre todo sus hijos, aprendieran el idioma, las costumbres y la historia de nuestro país, de modo de reconocerse como parte de la sociedad argentina. En las escuelas públicas de todo el país comenzó a implementarse el culto a la bandera al comenzar la jornada, y los retratos de José de San Martín y Manuel Belgrano, entre otros protagonistas de la Independencia, fueron colgados en las aulas.

 

¿GOBIERNO DE TODOS O DE POCOS?:

LA REPÚBLICA CONSERVADORA (1880-1916)

 

Hacia 1880, el Estado nacional se afirmaba como autoridad inapelable. Pero, ¿quiénes gobernaban? ¿Quiénes accedían a los puestos más importantes del Estado y el gobierno? Si bien la Constitución establecía que nuestra forma de gobierno era una democracia, no todos podían ejercer sus derechos políticos. Por distintos mecanismos como la exclusión de los padrones, el sufragio de los muertos y otras estrategias fraudulentas, el voto de los varones adultos era manipulado, generando, por ello y por la violencia que solía estallar en los actos electorales, una escasísima participación popular en las elecciones. Por otra parte, las mujeres no eran consideradas sujetos de derecho. Tendrían que recorrer todavía un largo camino de luchas para obtener por fin su derecho al voto. En realidad, quienes accedían al gobierno y a la dirección del Estado eran los miembros del Partido Autonomista Nacional (PAN), un partido que surgió de la alianza entre las élites o sectores más poderosos de las diferentes provincias. El objetivo de esta alianza era garantizar los privilegios económicos y políticos de estos grupos, particularmente de los sectores agroexportadores. Se mantuvieron en el poder, a través de diversos mecanismos que violaban la Constitución, hasta 1916. El régimen político que se fue configurando aseguró el poder de una minoría, una élite que representó los intereses de la clase económicamente dominante. Entonces, ¿era una democracia? ¿O se trataba de un gobierno de pocos para unos pocos? El Estado argentino se consolidó bajo la dirección de sectores política y económicamente dominantes, mientras se excluía a las mayorías. El concepto de “oligarquía” sirve para definir la forma de gobierno que establecieron estos sectores, así como para referir al grupo propietario de grandes extensiones de tierras, las más ricas de la Argentina.

 

Oligarquía: Es una forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social. El concepto procede del griego antiguo, en donde “oligos” significa “pocos” y “arquía” es una combinación de significados: “jefe” y “mandar”.

 

Los miembros del PAN eran “conservadores” ya que pretendían mantenerse en el poder a través de prácticas políticas ilegales para conservar las formas de una sociedad jerárquica en la que ocupaban un sitio privilegiado. En efecto, no querían modificar la situación de privilegio que habían construido a través de la fuerza. Pero esta élite, si bien conservadora en la política, era económicamente “liberal”: defendía el avance de la ciencia, de la técnica, así como ciertas libertades, como la de trabajo, la libertad de cultos o el libre comercio que permitía satisfacer sin controles la demanda inglesa de productos agrícolas y ganaderos que eran la base de su fortuna y poder. El principal mecanismo para dejar fuera del manejo del Estado a amplios sectores de la población fue la permanente utilización del fraude electoral. Esta práctica fue posible por la cantidad de recursos con los que contaba la élite para la organización y puesta en práctica de las elecciones. Gracias a la utilización del fraude, este sector pequeño de la sociedad se sostuvo en el poder por casi 40 años, pese a la creciente protesta social. El fraude fue posible también por la forma de votar. Para poder votar, los individuos debían presentarse ante comisiones encargadas de registrarlos en un padrón. Estas comisiones eran manejadas por el partido en el gobierno y los padrones eran manipulados de manera conveniente a sus intereses. Se excluían votantes no deseados y se incluían hasta personas muertas, cuando las circunstancias apremiaban. Otra práctica común consistía en (dado que el voto no era secreto y se decía a viva voz) presionar o amenazar a los votantes para que favorecieran con su sufragio al partido de gobierno. Otras veces, el fraude consistía en permitir que una misma persona votara en más de una ocasión. Si aún con todas estas trampas no se lograba garantizar la victoria, durante el recuento de votos se modificaban datos, se eliminaban urnas o se alteraban los números. Además, cada vez que se consideraba en peligro el apoyo de una provincia, la élite recurría a las intervenciones federales para remover de sus cargos a los gobernadores disidentes y colocar en su lugar a funcionarios adictos que aseguraran el triunfo en las elecciones locales.

 

PERÍODO PRESIDENCIA

1880-1886 Julio Argentino Roca

1886-1890 Miguel Juárez Celman

1890-1892 Carlos Pellegrini

1892-1895 Luis Sáenz Peña

1895-1898 José Evaristo Uriburu

1898-1904 Julio Argentino Roca

1904-1906 Manuel Quintana

1906-1910 José Figueroa Alcorta

1910-1914 Roque Sáenz Peña

1914-1916 Victorino de la Plaza

LA REPÚBLICA CONSERVADORA (1880-1916)

 

LA “GENERACIÓN DEL 80”

Cuando hablamos de “élite”, no sólo nos referimos al mundo acotado de los terratenientes bonaerenses sino que esta clase dominante se extendía en todo el país. Formaban también parte del grupo privilegiado, escritores, periodistas, políticos y científicos de tradición liberal. Cada uno, desde sus lugares, aportaba a la construcción del “régimen conservador”. Este grupo de personas es conocido como la “generación del 80” por el protagonismo que tuvo durante esta época, en la política, pero también en la literatura, en las ciencias, en la escultura o en la arquitectura. Admiradores de la cultura europea, se inspiraban en sus expresiones artísticas y científicas, en sus teorías políticas, así como en la manera en que sus élites concebían el mundo. Como vimos, su lema, hacia fines del siglo XIX, era Orden y Progreso. La idea de “progreso” se expresaba en el avance científico, la razón y el desarrollo. El “orden” iba de la mano del progreso, ya que era considerado imprescindible para hacer efectivo el progreso. El Estado sería el encargado de garantizarlo. El pensamiento de esta generación se inspiraba además en el laicismo francés, una corriente que defendía la separación entre la Iglesia y el Estado. Según esta posición, las funciones tradicionales de la Iglesia debían rediscutirse, asumiendo los Estados muchas de ellas. Esta corriente laica se reflejó en la Argentina, en la sanción de leyes como la Ley 1420 de Educación Común (1884) y las de Registro y Matrimonio Civil (1884 y 1888, respectivamente). A partir de esta nueva legislación, la Iglesia dejó de tener el registro y el control de los nacimientos y defunciones, de los matrimonios y de la educación, y estos pasaron a la esfera estatal.

 

LOS SECTORES POPULARES: TRABAJADORES NATIVOS E INMIGRANTES

Como vimos, desde la perspectiva liberal de quienes gobernaban la Argentina, el Estado no debía regular la economía. Por lo tanto, tampoco regulaba la relación económica entre trabajadores y patrones. Esta idea imperaba no sólo en nuestro país sino en gran parte del mundo, principalmente en Europa, de donde provenían los millones de inmigrantes que se instalaron de manera precaria en nuestra tierra. Estos extranjeros tenían sus orígenes en sectores marginales y pobres de los países del sur europeo y en nuestro país no se les concedió lo prometido, es decir la propiedad de la tierra. Sólo algunas colonias de campesinos europeos recibieron tierras en la región litoral y en la Patagonia. El sistema de latifundio impidió la partición de tierras en pequeñas chacras campesinas. La gran mayoría de los inmigrantes terminó por tanto, viviendo hacinada en los famosos conventillos de los barrios de La Boca y San Telmo en la ciudad de Buenos Aires y también en Rosario, la otra ciudad que recibió a muchos de ellos. A la “chusma” de mestizos, indígenas y gauchos que eran la fuerza de trabajo tradicional se le sumaron los inmigrantes que se emplearon como trabajadores en pequeños talleres urbanos, en los ferrocarriles, en el puerto o bien como jornaleros en el campo. Algunos conocían un oficio y se dedicaban a producir pan, productos de carpintería o calzado. Pero ya fueran nativos o extranjeros, en estos años, los trabajadores no contaban con leyes que protegieran su situación laboral; no tenían un salario mínimo, ni una jornada de trabajo establecida por ley, de manera que quedaban sujetos a la voluntad del empleador. Trabajaban extensas jornadas por salarios miserables. Los trabajadores rurales, en muchos casos, cobraban en “vales” que debían ser cambiados por comida en las proveedurías de las estancias en las que trabajaban. Otras veces se les pagaba con comida en mal estado. Los trabajadores, urbanos o rurales, no tenían jubilación, vacaciones ni protección médica; cualquier enfermedad que los dejaba parados los condenaba a la miseria y si morían, su familia quedaba totalmente desamparada. Las personas mayores, si no podían seguir trabajando, no contaban con ningún tipo de ingreso. Tampoco se pagaban indemnizaciones por despido. Estos beneficios que hoy conocemos y valoramos, no formaban parte de las ideas de la época o recién comenzaban a discutirse.

La situación de vida siempre estructura ideas y formas de pensar. Las difíciles experiencias compartidas en fábricas y conventillos condujeron a muchos trabajadores a resistir y a organizarse. Las primeras formas que ellos encontraron para defender sus derechos fueron las Asociaciones de Socorros Mutuos, principalmente conformadas por varones y mujeres provenientes de un mismo país. Luego se formaron las Sociedades de Resistencia, una suerte de sindicatos primitivos. Eran organizaciones nucleadas por tipo de actividad que reclamaban mejoras en las condiciones laborales y llevaron a cabo las primeras huelgas y protestas.

Para los llegados a nuestra tierra, la realidad no era muy diferente que en sus países de origen. La mayoría había abandonado su tierra escapando del hambre, la pobreza y la guerra. Estas experiencias forjaron en Europa distintas corrientes de pensamiento que cuestionaban la desigualdad y la injusticia del sistema capitalista. Los inmigrantes trajeron desde sus lugares de origen ideas anarquistas y socialistas que cuestionaban las bases del sistema social. Los anarquistas no creían en las reformas ni en la utilización del Estado como medio para cambiar la realidad, ya que para ellos las instituciones del Estado garantizaban la reproducción del sistema capitalista; entonces, el Estado era parte del problema. Había que destruir –aun con la violencia– al Estado y a la Iglesia, la síntesis de la explotación. La mayoría de los trabajadores que sostenían estas ideas eran de origen español e italiano y pertenecían al grupo de los más pobres: albañiles, carreros, choferes y algunos peones rurales. Los socialistas también cuestionaban las desigualdades del sistema, pero, a diferencia del anarquismo, planteaban que la lucha de los oprimidos no tenía que ir por la vía de la violencia y la revolución; los derechos se obtendrían a través de huelgas pero fundamentalmente por la vía legal: había que ganar elecciones, ingresar en las instituciones del Estado como el Congreso, por ejemplo, y desde allí, cambiar la situación de los excluidos y de la sociedad toda. Años más tarde, se formaron otros grupos, como el de los comunistas, que criticaba las desigualdades del sistema económico y proponía un cambio hacia una sociedad nueva basada en la organización de los oprimidos que, a través de una revolución como la que se produjo en Rusia en 1917, tomaría el poder del Estado para construir una sociedad sin clases, sin propiedad privada, igualitaria y justa. Por último, en la década de 1910, prosperó una corriente denominada “sindicalista”. Los “sindicalistas” no creían en las reformas políticas ni en la revolución social. La lucha para ellos debía limitarse al pedido de mejoras salariales y de condiciones laborales de los trabajadores organizados en sindicatos. Eran los sindicatos los que negociarían con los patrones, utilizando la huelga como forma de protesta. Los trabajadores se unieron en sindicatos y en federaciones de sindicatos para tener más fuerza frente a sus patrones y frente a un Estado que defendía los intereses de los sectores sociales más poderosos.

Además de la represión directa, la principal respuesta de la élite a las crecientes protestas obreras fue la sanción de leyes represivas. Hacia 1900, el clima de huelga se había extendido en los frigoríficos, los talleres metalúrgicos y ferroviarios, así como en algunas estancias. El presidente Julio A. Roca declaró el estado de sitio y promulgó la ley 4144, denominada “Ley de Residencia”, que expulsaba a todo extranjero que formara parte de una organización obrera o de una huelga. Asimismo, el gobierno prohibió la circulación del diario La Protesta (anarquista) y La Vanguardia (socialista), y expulsó del país a muchos dirigentes, a la vez que encarceló a indígenas que adhirieron a la lucha. En 1910, durante los festejos del centenario de la Revolución de Mayo, la Federación Obrera Regional Argentina organizó una protesta para mostrar que, a cien años de la Revolución de Mayo, los sectores populares seguían siendo oprimidos. El presidente José Figueroa Alcorta promulgó entonces la Ley de Defensa Social que limitaba la actividad sindical y castigaba cualquier acto de lucha obrera, fuese de indígenas o de inmigrantes, con la pena de prisión.

 

LA PROTESTA LLEGA A LOS SECTORES MEDIOS. LA DEMOCRATIZACIÓN DEL “RÉGIMEN”

 

No sólo los sectores populares se movilizaron y lucharon contra un régimen que favorecía a los más poderosos. Desde la década de 1890, pero particularmente en los inicios del siglo XX, crecientes sectores de clase media alzaron su voz crítica contra el fraude y la violación a la Constitución. En 1891 se formó la Unión Cívica Radical (UCR) liderada por Leandro N. Alem y, desde 1896, por su sobrino Hipólito Yrigoyen. El nuevo partido criticaba fuer-

temente las prácticas políticas del Partido Autonomista Nacional. Sostenía la consigna de “abstención electoral e intransigencia revolucionaria” como forma de terminar con el monopolio del poder ejercido por la oligarquía. La UCR exigía la vigencia de la Constitución, elecciones limpias y honestidad en la gestión pública, el partido radical fue el primero en agrupar masivamente a amplios sectores de las clases medias y a algunos trabajadores especializados. Además de participar en la “Revolución de 1890”, el partido intentó en otras dos ocasiones (1893 y 1905), tomar el poder por la vía revolucionaria, a través de alzamientos armados.

Como consecuencia de las resistencias de los trabajadores y de los crecientes cuestionamientos de los sectores medios, dentro de la élite nucleada en el Partido Autonomista Nacional crecieron las discusiones acerca del camino a seguir.

 

Un sector, liderado por Julio A. Roca, seguía sosteniendo la voluntad de conservar el poder a toda costa con la utilización de los mecanismos fraudulentos. Otros, representados por Carlos Pellegrini, José Figueroa Alcorta y Roque Sáenz Peña, proponían en cambio una reforma política que frenara el descontento generalizado. La situación de protesta social era evidentemente preocupante. Si la élite gobernante quería conservar sus privilegios, era cada vez más claro que debían escucharse los reclamos de democratización del régimen político, planteados por los radicales y otros partidos políticos opositores.

En 1912, el presidente Roque Sáenz Peña impulsó la sanción de la Ley General de Elecciones que establecía el voto secreto, individual y obligatorio para todos los ciudadanos varones mayores de edad. El objetivo era dar legitimidad al sistema político para salvarlo de su destrucción. De esta forma, la élite intentaba “limpiar” su imagen y hacer desaparecer los intentos desestabilizadores de los radicales y de otros grupos cuestionadores. Contra lo esperado por los miembros de la élite gobernante, en las elecciones presidenciales de 1916 ganó por primera vez un partido que NO era el Autonomista Nacional. Asumió entonces la presidencia el radical Hipólito Yrigoyen. Era el final de una etapa y el comienzo de otra, que se anunciaba más plural y democrática.



ACTIVIDADES:

1)      ¿Quiénes son los presidentes que ponen las bases para la nueva argentina?

2)      ¿Cuál es el lema de esta etapa?

3)      ¿Por qué se produce la Guerra con el Paraguay?

4)      ¿Qué es el Capitalismo? Y ¿Cómo se consolida?

5)       ¿A qué se llama división internacional del trabajo?

6)      ¿Cómo se incorpora la Argentina en la división internacional del trabajo?

7)      ¿Paraque se fomentó la inmigración?

8)      Explica ¿porque esta etapa recibe el nombre de Argentina oligárquica y conservadora?

9)      Realiza una línea de tiempo con los presidentes que gobernaron la etapa de la Argentina Moderna.

10)   ¿A qué se llamó generación del 80?

11)   ¿A qué se llamó ley de residencia?

12)   ¿Cómo llega al fina esta etapa de Argentina Moderna?

13)   Observa el siguiente video y realiza un comentario de no menos de media carilla.

 Video Argentina Moderna:

https://www.youtube.com/watch?v=oBKJJR8hU6E&ab_channel=YerimenArcamone


lunes, 4 de diciembre de 2017

4to IMPERIALISMO DE ESTADOS UNIDOS EN AMÉRICA LATINA

IMPERIALISMO DE ESTADOS UNIDOS EN AMÉRICA LATINA


Imperialismo estadounidense, o imperialismo americano, es utilizado para hacer referencia al expansionismo histórico que forman parte de la historia contemporánea y la vigente influencia política, cultural, militar y económica de los Estados Unidos a nivel mundial.1​
El concepto moderno de imperialismo es la práctica de dominación llevada a cabo por naciones con mayor poder económico, potencial y militar , con el objetivo de ampliar sus influencias sobre naciones menos desarrolladas.2​ El término es discutido, ya que algunos opinan que no hay tal imperialismo,3​4​ otros que existe pero de forma benévola,5​6​7​ y otros que existe en deterioro de los países dominados.8​9​
Doctrinas seguidas (y a veces propuestas por el propio gobierno estadounidense desde sus inicios) como la del Destino Manifiesto,10​ la Doctrina Monroe y su Corolario Roosevelt, el Gran Garrote, la Doctrina de seguridad nacional, etc., y hechos como la conquista del Oeste, la guerra mexicana, las guerras bananeras, la guerra Hispano-Estadounidense y, más recientemente, ​ el bloqueo estadounidense contra Cuba, la Doctrina de la guerra preventiva.